¿Cómo funciona un texto literario?

A mis compañeros Eduardo Valls y Emilio Peral.

Teoría de la literatura de ciencia ficciónLa Teoría de la literatura es la disciplina que estudia cómo funciona la literatura. Mucha gente la desprecia por considerarla fría y abstracta, pero conocerla ayuda a disfrutar mucho cualquier obra y a quitarse prejuicios. Su origen depende del punto de vista que asumas: dos mil años si la tomas desde Aristóteles, cien si la tomas desde los primeros «teóricos científicos», los formalistas rusos. En general, entre los teóricos occidentales no nos ponemos demasiado de acuerdo sobre las grandes verdades que trabaja la disciplina (qué es literatura, cómo entender la calidad de un texto, es mejor Shakespeare que Cervantes, por qué no es más famoso Terry Pratchett…), pero coincidimos bastante en lo concreto: cómo funciona una metáfora, cuáles son las bases de un arco dramático, por qué es imposible una hermenéutica general… Habrá sutiles diferencias de opinión, pero ciertos mecanismos están más que demostrados.

Algo en lo que casi todos parecemos estar de acuerdo es en que una sola teoría de un solo autor no explica todo el fenómeno literario, sino que cada uno de los contribuyentes a este campo dio cuenta de una faceta de la literatura, sin por ello cerrar el problema. Por ello, a diferencia de muchos críticos sin formación teórica, a nosotros nos verás bailar de una teoría a otra, de una metodología a otra, según las épocas o según los textos. Al final, mi experiencia tras trabajar con buenos teóricos en la universidad, me ha llevado a pensar que en nuestras clases acabamos tirando de aquí y de allá para entender toda la teoría como un gran conjunto de saberes complementarios: narratología, teoría del personaje, poéticas del desvío, teorías de la recepción, deconstrucción, ecocrítica, crítica de género, teorías queer, estructuralismo, postestructuralismo, liricología, teoría de los géneros literarios, teorías de la cultura popular, teorías del canon, teorías de la ficción…

También es cierto que a lo largo de los años cada uno vamos construyendo con todo ello nuestra propia teoría de la literatura, en un intento de entender el fenómeno al completo. Así que me he animado a publicar la mía por si a alguien le interesa o puede corregir, aportar o desarrollar alguno de sus aspectos. Vamos a ello.

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Ominosus

OminosusNunca he sido muy fan de Lovecraft. Mi iniciación a sus Mitos llegó a través de La llamada de Cthulhu, aquel juego de rol en el que la cordura de tu personaje duraba menos que un sobre en una sede del PP. A raíz de aquellas tardes enfrentado a batracios legamosos, criaturas fungosas y presencias ominosas, me leí Dagón y otros cuentos macabros, una de las colecciones publicadas por Alianza. La verdad, no me sentí atraído en exceso por unas historias escleróticas, atravesadas por un lenguaje demasiado recargado para mi tierno gusto. Más tarde leí En las montañas de la locura, relatos aquí y allá, y entré mejor en ese mundo insensible ante el sufrimiento de los personajes que pululaban por él. Pero mi mente ya estaba más orientada hacia otro tipo de lecturas y apenas he vuelto a él puntualmente, más a través de otros autores observando sus mitos bajo “otra mirada” que mediante su obra. Sin embargo en los últimos meses ha regresado a mi pila indirectamente… y con fuerza.

En Navidad devoré El rito, la novela de Laird Barron publicada por Valdemar. Quedé atrapado por su recreación de los grandes temas de Lovecraft y cómo Barron los utilizaba para aproximarse a otras inquietudes caso del pavor que produce lo femenino entre un grupo significativo de varones. Además como huevo de pascua incluía su propia versión de lo que hizo Angela Carter en La cámara sangrienta, arrancando cualquier rasgo edulcorado a un cuento clásico, “El enano saltarín”, y recreándolo hasta incrustarlo en todo su salvaje esplendor dentro de la cosmogonía de su novela. Como cuando uno se siente atraído por un fogonazo queda con ganas de más, he terminado llegando hasta la antología Ominosus; la ofrenda de Fata Libelli a la ficción de tintes lovecraftianos que incluye una novela corta de Barron.
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