Revolución, de Juan Francisco Ferré

RevoluciónLa transformación de los barrios tradicionales en comunidades dormitorio, con esa edificación más horizontal que vertical, y los procesos de gentrificación de grandes áreas urbanas son dos de las cuestiones esenciales para entender el sentimiento de pertenencia a la llamada clase media. Esa entelequia donde, desde los discursos periodístico y político, casarían tanto los que rondan los 20000 euros brutos al año como los que ingresan más de 60000. Su auge ha sido terreno abonado a cambios sociales e individuales cuyo interés para los escritores de ciencia ficción en España suele aparecer mitigado por las elecciones a la hora de ficcionalizar las pulsiones de nuestros presente. A diferencia de los autores de terror, que sí han explorado este paisaje desde sus recursos estéticos (David Jasso, Santiago Eximeno), el influjo de lo apocalíptico ha sido tan decisivo que el «deseo» de ver arder el mundo ha eclipsado cualquier otra consideración. Aun así se puede encontrar ejemplos incisivos como la recomendable Un minuto antes de la oscuridad, el atractivo espejo donde Ismael Martínez Biurrun capturaba algunos de los colapsos cotidianos de la perpetua crisis social, económica y personal de la última década. O esa distopía de la renuncia que es Mañana cruzaremos el Ganges, de Ekaitz Ortega.

¿Y qué se puede decir de ese futuro de los próximos cinco minutos? Hace un par de años escribía aquí sobre Factbook en la que Diego Sánchez Aguilar desentrañaba las tensiones de esta España post 15M con un vigor digno de una narración más atractiva. Unos meses más tarde nos llegaba este Revolución, de Juan Francisco Ferré, cuyo uso de elementos prospectivos en gran parte de su extensión es tan exiguo como alguna de las últimas novelas de J. G. Ballard. Su novum quedaría básicamente reducido a la creación de una Universidad y todas las infraestructuras necesarias para su funcionamiento alejada de las grandes urbes, en medio de la España vaciada. Un aislamiento para facilitar a los profesores sus labores investigadora y docente, además de otras cuestiones.

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Bienvenidos a Metro-Centre, de J. G. Ballard

Bienvenidos a Metro-Centre

Son las cinco de la tarde de un anodino domingo de febrero y usted acaba de aparcar, torcido el gesto, en las entrañas de algún centro comercial a las afueras de su ciudad. Un torrente de personas deambula de aquí para allá, sube y baja por las escaleras mecánicas, llena el espacio con un murmullo que se mezcla con los mensajes publicitarios y es amplificado por la acústica del abovedado recinto. Rectas avenidas, imponentes superficies de mármol que no pierden su brillo a pesar de los miles de pies que las recorren, conducen a un sinfín de sugerentes establecimientos que dan la bienvenida a familias sonrientes, juraría que felices, al acecho de las oportunidades que puedan haber sobrevivido a las rebajas navideñas. Los cines están llenos, hay cola para ver los últimos estrenos en los que el héroe hecho a sí mismo se enfrenta al injusto sistema y triunfa sobre las adversidades. Más allá, un grupo de chavales, ataviados con la camiseta de su equipo, celebra a voz en grito la última victoria, refresco en mano, camino de la sala de recreativos. Como en los viejos tiempos, piensa mientras les observa con una medio sonrisa, como se ha hecho toda la vida. Se sorprende al darse cuenta de que hasta hace un momento parecían no gustarle mucho estos sitios, pero bien mirado no están tan mal. Se tiene a mano lo que se necesita: entretenimiento, bienes y servicios, gente de la misma condición, sin diferencias. Y cuando sale de viaje rumbo a alguna ciudad extraña, reflexiona, ¿no es el centro comercial un lugar donde uno se siente como en casa, familiarizado con su estética y todas esas tiendas y restaurantes conocidos? Diablos, se dice ahora, lo suyo es quejarse de vicio. Sacude la cabeza y sigue su camino, uniéndose a la animada multitud, perdiéndose en ella…

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Milenio negro, de J. G. Ballard

Milenio NegroMilenio negro, o Millennium People, fue la penúltima novela escrita por J. G. Ballard. Publicada en 2003, es una obra que muestra con exactitud lo que llevamos de siglo. Al igual que tantas otras novelas escritas tras el 11S, ha abandonado cualquier optimismo al definir la sociedad contemporánea y afrontar sus ciudades y barriadas, el individuo perdido y carente de ambiciones vitales, la incomprensible y destructiva economía, la banalidad de la vida una vez superada la falacia del consumismo para encontrar la felicidad…

David Markham es un psicólogo especializado en relaciones laborales. Alguien apático y no demasiado hablador que pierde a su ex mujer tras la explosión de una bomba en un aeropuerto. Aunque se sospecha de distintos grupos terroristas, el atentado carece de autoría y David decide investigar por su cuenta. Así comienza un catártico recorrido por las revueltas sociales que empiezan a aparecer en Inglaterra y sus grupos más subversivos. Participa en manifestaciones de toda índole, algunas casi ridículas, y tras pasar por el juzgado al ser pateado por amantes de los gatos, un extraño grupo de personajes nihilistas se fija en él. En su aprendizaje, mantiene charlas ideológicas con gurús de los movimientos sociales, es manipulado para posicionarse en su mismo punto de vista, una tarde realiza encuestas por un barrio acomodado realizando preguntas incómodas que atacan la filosofía de vida de sus habitantes… Después, de forma más participativa y menos observadora, empieza a apoyar las revueltas de Chelsea Marina, epicentro de la explosión violenta iniciada por la clase media inglesa.

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