Ancillary Justice, de Ann Leckie

Leckie_AncillaryJustice_TP-692x1024Creo que ésta es la primera vez que escribo la crítica de una novela sin haber logrado terminarla (bueno, confieso que los últimos capítulos de Robopocalipsis o cómo se llamara aquello, me los leí en diagonal). Y es que he tenido que abandonar la lectura de Ancillary Justice a pocos capítulos del final, ya viéndome muy desfondado, hasta el punto de que me estaba provocando un curioso bloqueo de lector, una mezcla de hastío, enfado, sentimiento de culpa y rechazo a la palabra escrita. Algo similar a lo que le sucede a mi madre, que cuando era niña no tenía otra cosa que potaje de berzas para comer casi todos los días y ahora no soporta ver una berza ni en pintura.

Quizá me he adelantado demasiado con una valoración que debería ir al final del tocho, pero como estimo muchísimo el escaso tiempo del lector le ahorro un click: Ancillary Justice me ha parecido un tostón del quince. Dicho esto, y si todavía le quedan ganas, tras el salto de página van las desquiciadas argumentaciones.

Sigue leyendo

Arcana mundi, de Elizabeth Bear

Arcana mundiHace poco más de un año escribía sobre cómo se podía hacer una edición directamente para el mercado electrónico a raíz de la aparición de Fata Libelli, sello que ya ha cumplido su primer aniversario publicando relatos directamente en ebook. Por ahora las antologías temáticas no me han atraído lo suficiente, pero las colecciones de autor que llevo leídas me han parecido bastante recomendables. Presentan nombres prácticamente inéditos en nuestro país y recuperan algunas de sus mejores obras breves más recientes; una pequeña recompensa para los aficionados a las extensiones breves. El último nombre en sumarse a Tim Pratt, Peter Watts o Reggie Oliver es Elizabeth Bear. Si hacemos caso a su ficha en La tercera fundación, hasta Arcana mundi apenas se habían traducido cuatro relatos. Escaso bagaje para una autora prolífica, con una veintena de novelas a su espalda y varios relatos finalistas de los premios Hugo, Nebula, Locus, Sturgeon…

En los siete cuentos aquí recogidos hay un poco de todo: postapocalíptico, space opera, fantasía clásica, biopunk, fantasía contemporánea… Sin embargo, como ocurre cuando hay criterio, no estamos ante balas de francotirador, cada muestra una singularidad en sí misma, sino que se pueden encontrar conexiones entre ellos. Uno de los temas persistentes en Arcana mundi es el de la soledad y cómo Bear la conecta con la necesidad de seguir adelante; un sentimiento vivido generalmente a nivel personal por los protagonistas pero también, en dos relatos, llevado al extremo de ser compartido por toda la especie frente a un universo tan propicio para la vida como para verla desaparecer. La perspectiva de Bear, cuando es positiva, quiebra esa soledad con encuentros con personajes de todo tipo, entre los que se incluyen inteligencias no humanas o animales de compañía, mientras que cuando se mantiene en un cierto pesimismo, se torna irreversible; un pozo del cuál resulta imposible escapar aun cuando se intente llenar de diversas maneras.

Sigue leyendo