Binti, de Nnedi Okorafor

BintiSegún su propia web, Crononauta nace con el objetivo de “dar visibilidad y movimiento a obras que aborden temas de género y diversidad y que estén escritas por identidades no representadas dentro del espectro de la masculinidad”. Para iniciar el proyecto han optado por una perspectiva ambiciosa mediante la publicación de Binti, novela corta de 2015 con la que Nnedi Okorafor ganó los premios Nebula y Hugo.

Binti es el primer tomo de unas historias protagonizadas por un personaje del mismo nombre. El esquema narrativo de esta primera novela suena manido: una joven que proviene de una minoría destaca en sus capacidades y se convierte en el primer miembro de su comunidad en salir de su entorno para estudiar en una universidad. Afuera las personas como ella sufren prejuicios y nada más dejar a los suyos padece hostilidad y curiosidad. Durante el trayecto espacial hacia la universidad su nave es atacada por una especie alienígena que asesina al resto de tripulantes. Binti, con algo de suerte y las cualidades individuales heredadas de sus costumbres, se enfrenta a la situación.

Son dos los elementos que me llevan a pensar en obras ya leídas. El primero es el encuentro con la sociedad de un miembro ajeno al esquema mayoritario: los niños que miran a Binti con descaro, el aire de superioridad que sufre por parte de los demás, los guardias y militares que desconfían especialmente de ella, cómo los conocimientos heredados de su cultura se transforman en sorprendentes beneficios que le salvan de contratiempos, etc. Por otro lado, la protagonista está en su adolescencia, lo que suma un grado de desconfianza personal y permite un enfoque más blando a algunos puntos de la narración, sobre todo en las últimas páginas.

A pesar de todo esto, la novela se lee con rapidez y diversión. Okorafor atrapa al lector con imaginación y, de un párrafo al siguiente, pasa de la nada al éxtasis de tal manera que el estilo, menos sencillo de lo que parece, deviene en un acertijo que va respondiendo las preguntas a su debido tiempo. No existe reparo alguno a la prosa de una autora que disfruta sin coartarse a la hora de detallar, hacer hablar a los personajes y enfrentarlos a conflictos. Lejos de lo que se puede esperar en un primer momento, el drama es mínimo y la aventura domina la historia.

Nnedi OkaraforBinti es quizá el único personaje reseñable. Aunque aparecen otros más secundarios y circunstanciales y se da la pista de quién la acompañará en próximas obras, todo el relato parte desde su óptica y circunstancias. Narrado en primera persona, la protagonista rara vez acoge las sensaciones de otros, sino una lectura de lo que piensan vista desde el prisma de la inocencia adolescente.

El entorno en el que se mueve es otra de las partes interesantes. Dentro de la historia existen tres niveles sociales: el suyo, la sociedad mayoritaria y el interplanetario. Ella se sitúa en la intersección y ofrece de viva voz algunos detalles sobre su cultura mientras que define mediante la acción el plano más vasto: descubrimos a los alienígenas cuando aparecen, entendemos los factores existentes según hay que afrontarlos.

Tal y como he dicho, Binti ganó los premios Hugo y Nebula. Algunos detalles me han sorprendido un poco para lo que esperaba sabiendo el currículo, como pueden ser la presentación de personajes según fallecían, con un tono que empuja de forma inane a emocionarnos, o una resolución acelerada con cierta incoherencia hacia las relaciones previas de las culturas. Pero tampoco creo que todo este desdibuje en exceso la novela. El objetivo de entretener y derribar prejuicios culturales por igual se ve en la prosa de Okorafor. Creo que es probable que guste más a lectores jóvenes enfocados al género fantástico, pero me parece que cualquiera puede acercarse a pasar una hora y media entretenida. Yo mismo, a pesar de lo que se pueda intuir por algunos apuntes de este reseña, estaré encantado de seguir a la protagonista en su próxima aventura.

La edición de Crononauta está muy cuidada. La ausencia de líneas viudas y huérfanas —males que arrastran otras editoriales—, una portada llamativa y una corrección adecuada suman muchos puntos al libro. La traducción de Carla Bataller Estruch me parece intachable y resuelta en los dilemas que le hayan podido surgir por el camino. Se agradece el perfil profesional y riguroso en una editorial de esta clase.

Binti es el entretenido comienzo de una saga, una aventura con mensaje que no se detiene en el análisis y opta por el espectáculo a la vez que sirve de presentación de un universo al que apenas parece entrar el lector en esta primera entrega. Entiendo que este perfil es un anticipo de la clase de obras que podremos seguir leyendo en Crononauta.

Binti, de Nnedi Okorafur (Binti, 2015)
Ed. Crononauta, 2018.
Traducción de Carla Bataller Estruch
Rústica. 120 pp, 14€

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