Historias del bucle, de Simon Stålenhag

Historias del bucleSi alguien presta atención a las imágenes aleatorias que encabezan C, se habrá dado cuenta que apenas hay un par de artistas repitiendo. Uno de ellos es Simon Stålenhag, ilustrador que saltara a la fama hace una década con Historias del bucle; la concreción de una idea alrededor de un hipotético acelerador construido durante la guerra fría bajo un fiordo al oeste de Estocolmo. La instalación, de dimensiones ciclópeas, alteró de manera decisiva el paisaje rural; aunque continúa siendo reconocible, entre sus granjas, bosques y caminos de tierra germinaron una serie de estructuras que moldearon a los que allí se criaron. Incluyendo al autor de este libro que pinta sus paisajes más reconocibles mientras relata historias alrededor de la estructura, abandonada después de tres décadas de funcionamiento.

Para los fascinados por La Zona tal y como nos la imagináramos mientras leíamos Pícnic junto al camino o la rodara Tarkovski en Stalker, es inevitable sucumbir ante este escenario; una mezcla entre cotidianidad y tecnología avant la lettre, a veces desde una óptica maravillosa donde lo excepcional fuera ordinario, y otras desde una perspectiva decadente. Máquinas de levitación magnética, torres de refrigeración rompiendo la línea del horizonte y robots alterando la vida de los suburbios se entremezclan con dinosaurios que han penetrado en nuestro presente, androides abandonados en vertederos y esferas metálicas que se oxidan bajo los pasos elevados de una autopista.

Historias del bucle hace honor a lo que había visto por internet y supone un deleite para quien desee tener la secuencia artística completa. El trabajo digital ideado para simular el óleo cuida tanto la luz como la composición y transmite sin pérdida esa fascinación de unos personajes, sobre todo niños, para los cuales ni la sensación de peligro ni la cotidianidad conjuran el magnetismo de lo extraordinario. Elementos cuyo declive, asociado al capitalismo postindustrial, ha acentuado el atractivo por un futuro que está ahí aunque ya no será.

HistoriasDelBucleNo puedo decir lo mismo de los textos de acompañamiento. Salvo un par de excepciones, caso de una certera y efectiva revisión del tema del doble, Stålenhag redacta amagos de historias que apenas proporcionan a las imágenes un contexto pueril y castrante. Quizás en otras manos más experimentadas podrían haber sumado; tal y como aparecen apenas aportan nada a unas ilustraciones con un potencial evocador descomunal. Siempre cabe pasar de ellos y dejarse llevar por la sugerencia de los pinceles.

El libro publicado por Roca Editorial está a la altura de lo esperado, con una buena reproducción de los originales en un bonito volumen en tapa dura al que solo le falta una sobrecubierta para redondear la edición (y prescindir de la maldita pegatina próximamente en serie de televisión; por lo que cuesta se podría haber solucionado con una faja que no afeara la cubierta). Debe haber funcionado bien porque este mes ha llegado a las librerías El estado eléctrico, cuyos derechos han sido comprados por los creadores de Stranger Things y la adaptación de It. Afortunadamente esta vez han prescindido de esa pegata que destroza la cubierta de un libro por el que pagas 30 euros.

Historias del bucle, de Simon Stålenhag. (Tales from de Loop, 2015)
Roca Editorial, 2019.
Traducción de Julia Osuna Aguilar
128 pp. Tapa dura con sobrecubierta. 29,90€
Ficha en la web de la editorial

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