Su cuerpo y otras fiestas, de Carmen Maria Machado

Su cuerpo y otras fiestasLa notoriedad lograda por Carmen Maria Machado gracias a esta, su primera colección de relatos, no es el único motivo detrás del interés de Anagrama por traducirla dentro de Panorama de narrativas. La naturaleza de cada cuento, cómo lo fantástico amplifica amenazas de lo más contemporáneas y detalles concretos de la relación de las mujeres con sus cuerpos y con el universo masculino, sitúan a Su cuerpo y otras fiestas como uno de esos libros imprescindibles para tomar el pulso a la actualidad. Siempre que uno se deje seducir por una visión y un compromiso firmes, un discurso mucho más sinuoso y una serie de narradoras moldeadas por experiencias traumáticas.

Ya la secuencia en la que se encuentran las historias en el libro indica que nada se ha dejado al azar. De hecho, las dos primeras pueden llevar a una falsa impresión si se toman como la medida de Su cuerpo y otras fiestas. Ambas comienzan a levantar el lugar donde se van a posicionar el resto de cuentos. No obstante se acercan a sus temas centrales de manera más directa, con sus elementos fantásticos establecidos con una claridad compartida por su simbología. Apenas hay rastros del carácter enigmático o la ligera indefinición que, más adelante, se convierten en el santo y seña de la escritura de Machado.

“El punto de más” utiliza la base de “The Green Ribbon” para trazar una relación de una mujer con un hombre desde el momento en que se conocen, pasando por todos los ritos de paso de su vida en común: su iniciación sexual, el matrimonio, la llegada del primogénito, las exigencias, rutinas y soledades… Machado es fiel a su forma de cuento tradicional y, además de partir de estereotipos para sustentar cada acción, le dota de una textura oral, enfatizada con indicaciones como la manera de leer cada una de las voces del texto.

La escritura pulcra, la inmediatez que imprime la narración en presente, la cadencia acompasada son la punta del iceberg de un estilo muy meditado que facilita la asimilación de la carga impresa en cada experiencia. En este caso cómo lo masculino puede empujar, modelar y arrebatar cualquier espacio de una relación, hasta apoderarse de las últimas parcelas de privacidad. Una cuestión enriquecida por las connotaciones del testimonio alrededor de ese lazo verde misterioso que la narradora lleva alrededor de su cuello.

Carmen Maria MachadoLa segunda historia, “Inventario”, mantiene el aire íntimo al encadenar una serie de breves notas en las que una mujer glosa decenas de encuentros con hombres y mujeres a lo largo de muchos años. El elemento fantástico emerge cuando, entre las vivencias, se abre camino una pandemia apocalíptica. Su carácter admonitorio, su sinergia con cada descripción, crecen y se precipitan hacia un final que resuena más allá de su última palabra por lo hermoso, natural, fugaz, triste, perturbador… de la sucesión.

“Madres”, el tercer relato, introduce un giro respecto a los cuentos previos. En parte porque su narradora padece por un trauma que la atormenta y las emociones dominan sus recuerdos sobre una pareja y una maternidad de tintes quiméricos. Lo real y lo imaginario se entremezclan en unos acontecimientos que fuerzan a discernir entre ambos. La incertidumbre y el misterio manchan lo que hasta ahora gozaba de una consistencia meridiana. Ese acercamiento indirecto, un poco frustrante, conecta “Madres” con los tres últimos relatos y se convierte en el plato principal que Machado ha preparado para sus lectores en Su cuerpo y otras fiestas.

“Ocho bocados”, “La residente” y “Problemática en las fiestas” es la progresión de golpes agazapada en el último centenar de páginas. Los tres abren su mirada a situaciones cotidianas, intrínsecamente vinculadas con la coacción debido a las convenciones sociales, la falta de empatía, la arrogancia… Las presiones para perder peso y mantener una figura estilizada cuando con unos hábitos normales parece una fantasía; el rechazo de las relaciones no normativas por parte del grupo durante la adolescencia y su represión; el retorno al día a día tras sufrir una agresión sexual. Machado las condimenta y alumbra desde unas narradoras desgarradas, una cierta ambigüedad y un toque tortuoso. En los dos primeros además exterioriza las consecuencias a través de presencias inquietantes, entre lo onírico y lo espeluznante, que afloran o subrayan sus conflictos no resueltos, mientras que en el último se manifiesta con algo tan chocante y mundano como el porno como terapia.

Her Body And Other PartiesDe la terna me quedo con “Problemática en las fiestas”. Presenta el daño sufrido por la víctima e ilustra su necesidad de recuperar los límites que existían anteriormente mientras esboza la incomprensión de un entorno insensible a las secuelas y al tiempo de recuperación. En este sentido, trae de vuelta al primer plano el núcleo de “El punto de más” desde una perspectiva más primaria. Sin embargo es “La residente” al que más punta se le puede sacar. Su extensión, unas 60 páginas, se presta a profundizar en determinados aspectos, sobre todo de escenario: una comunidad de creadores apartada en las proximidades del lugar donde la protagonista fue reprimida durante su juventud. La atmósfera procaz grupo, rayando en lo banal, bordea la sátira y contrasta con la supuesta iluminación interior a la que debiera prestarse el lugar. Mientras, la búsqueda iniciada por la narradora llega a cuestionar cómo ha padecido su identidad aquella experiencia adolescente, en una ordalía nocturna que, en mi caso, quedó un tanto desvirtuada en las dos últimas páginas cuando, inesperadamente, se dirige al lector en un quiebro sorprendente y ¿gratuito?

Hay en Su cuerpo y otras fiestas dos relatos más. “Las mujeres de verdad tienen cuerpo” lo sitúo a mitad de camino entre las dos categorías. Una historia de amor triste en un contexto donde las mujeres se desvanecen gradualmente, sin que nadie de especial importancia al asunto. El otro, “Especialmente perversos”, no pasa de una ocurrencia alargada: notas sobre todos y cada uno de los 272 episodios de un posible spin-off de Ley y orden centrado en víctimas especiales, con todo tipo de rarezas, abusos y perversiones. Quizás en un hilo de twitter, un episodio al día mantenga el interés. Así, en papel, uno detrás de otro… no llegué al final de la primera temporada.

A pesar de esta mácula, recomiendo sin ambages esta colección de cuentos a todo lector abierto a un fantástico donde haya espacio para la ausencia de certidumbre. Historias comprometidas e incómodas donde lo inquietante acecha a la vuelta de la esquina y deja al descubierto hasta qué punto han padecido sus narradoras. Además, excelentemente traducidas por Laura Salas.

Su cuerpo y otras fiestas (Anagrama, Col. Panorama de narrativas 987, 2018)
Her Body and Other Parties (2018)
Traducción: Laura Salas
Rústica. 280pp. 24,90 €
Ficha en La web de la editorial

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