Víbora, de Andrzej Sapkowski

VíboraAndrzej Sapkowski es el autor de una de las mejores sagas de fantasía de todos los tiempos, o eso dicen, porque un servidor, que no es un ávido lector de esa fantasía que podríamos llamar «de capa y espada», de «héroes y gestas», «épica», no la ha leído, y si me he animado con esta Víbora es porque se presenta como una rareza dentro de la producción del polaco.

Víbora es una novela pegada a la realidad (aunque la cubierta del libro, precisa y paradójicamente por la literalidad con que ilustra una escena de la novela, pueda hacernos pensar lo contrario). En ella Sapkowski retrata someramente las desventuras y tropelías de un pelotón ruso allá por los años ochenta (del siglo pasado), cuando la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas invadió Afganistán. Cierto que es una realidad trufada de misterios, de esos subterfugios de lo incognoscible, de lo irretratable, que se ovillan en los resquicios de la historia, tan antiguos, si no más, como el propio homo sapiens. Pero incluso esa parte misteriosa, esa fantasmagoría liminar, se plasma en primera instancia de forma realista gracias al uso que hacen nuestros protagonistas de ciertas sustancias que tan a mano se tienen por esas tierras y que tan irresistibles resultan en las circunstancias extremas de la guerra.

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El leopardo y la montaña, de Wallace Breem

El leopardo y la montaña

El leopardo y la montaña

La escasas conversaciones que he mantenido sobre Afganistán siempre han derivado hacia lo mismo: cómo en los últimos 200 años cualquier intento de conquista, control exterior, vertebración a la manera occidental han terminado en una ordalía de tiros, traiciones, muerte… Los hechos son tozudos se acuda a la historia reciente (ocupación soviética hace treinta años, la interminable guerra de desgaste en que se ha convertido la lucha contra los talibanes) o a la pasada (los sucesivos intentos de los británicos por controlar el país, cuya máxima expresión fue la aniquilación del ejército británico de Kabul a comienzos de 1842).

En El leopardo y la montaña Wallace Breem se aproxima a las raíces de estos fracasos a partir de uno de los hechos más relevantes de la tercera guerra anglo-afgana: la heroica retirada hacia zona segura de una milicia organizada por los británicos para controlar la pequeña región de Waziristán. Aunque es necesario aclarar que, en su esencia, El leopardo y la montaña es una novela de temática bélica. Una historia que se preocupa por describir con detalle todo lo que rodea a la táctica y estrategia de una contienda: el despliegue de los diferentes pelotones sobre el terreno, la situación de las diferentes ametralladoras para cubrir a las tropas en las sucesivas escaramuzas, las decisiones que su protagonista, Charles Sandeman, toma para permitir la supervivencia un día más de sus hombres… A priori podría parecer un tanto aburrido, pero en sus páginas hay la suficiente riqueza a otros niveles como para que no sea así.

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