| El fuego elemental |
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| Escrito por Eloi Puig | |
| lunes, 07 de mayo de 2007 | |
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Wells se inspira en la Europa del siglo XVII, sobre todo en la Francia descrita por Dumas en obras clásicas como Los tres mosqueteros –el paradigma de la novela de aventuras– y no se esconde de ello en ningún momento. De hecho, buena parte de los nombres propios de personajes o de los topónimos recuerdan muy directamente al idioma francés –aunque la Reina tenga el nombre de una ciudad italiana–, y también se basa en los reinos feéricos de tradición anglosajona. El hecho de que aparezcan hadas bastante conocidas como Titania y Oberón así lo evidencian. Además, su comportamiento a menudo errático, juguetón o maligno está extraído directamente de estas influencias. La autora no se entretiene con preámbulos o introducciones al país imaginario de Ile-Rien, a sus costumbres o a su historia. Directamente mutila estas presentaciones para situarnos en medio de un intento de rescate. Y desde este momento la acción y la aventura no se detienen. Thomas Boniface es el capitán de la Guardia de la reina, la Reina Viuda como se la nombra, que todavía sustenta el poder de Ile-Rien aunque su hijo Roland tiene ya la edad para gobernar. Nuestro protagonista tendrá que investigar asesinatos, luchar contra todo tipo de monstruos feéricos y proteger a la reina. En definitiva, se tendrá que comportar como un héroe. La llegada de Kade, la hija ilegítima del rey –muerto tiempo atrás– y un hada, y las sutiles maniobras que está urgiendo Urbain Grandier, un mago repudiado de una potencia extranjera, proporcionarán los ingredientes para que se forme un caldo de cultivo preparado para estallar en cualquier momento. Una historia, pues, donde se vislumbra el talento de Wells para llevar a buen ritmo la novela y para mantener el interés. Sin embargo en algunos momentos se le nota cierta precipitación al resolver algunas partes del argumento. Precipitación en el sentido de querer mantener un ritmo altísimo con una historia que no siempre es sencilla de seguir debido seguramente a la puesta en escena que realiza de un mundo del que no sabemos nada. Ni las leyes mágicas por las que se rige ni las capacidades y habilidades de las que hacen gala algunos personajes. En este punto me atrevería a decir que la autora hace un poco de trampa, pues al no conocer la esencia de la magia feérica y humana planteada en la novela no podemos poner nada en cuestión. En todo caso, El fuego elemental se lee más que bien, los personajes sintonizan con el lector y las situaciones se resuelven correctamente. En definitiva, una vez terminada, habremos pasado unas horas de entretenimiento agradable con una lectura que apunta las buenas maneras literarias de Wells. Ahora habría que ver si La muerte del Nigromante, la segunda novela de la autora publicada hace año y medio por la misma editorial, continúa por este buen camino. Título: El fuego elemental A la venta en la tienda de Cyberdark Ficha en la web de Bibliópolis Reseña de Amberor en Los espejos de la rueda |
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