| Caballeros de Viriconium |
|
|
|
| Escrito por Ignacio Illarregui Gárate | |
| lunes, 20 de octubre de 2008 | |
|
Al menos este Caballeros de Viriconium, leído cuatro años después, ofrece lo mismo que otras novelas de fantasía muy del gusto del lector medio de este tipo de narraciones. Incluso, ante la ausencia del mercado en aquel momento de las novelas del Campeón Eterno de Michael Moorcock en sus diferentes encarnaciones, agotadas hacía una década, era de esperar que concitase una mayor atención. De hecho la novela que ocupa 150 de sus páginas, “La ciudad pastel”, es en muchos momentos un calco de la fantasía heroica que cultivó el mítico editor de New Worlds y creador del concepto de Multiverso. Por ejemplo ahí están las proverbiales fuerzas del caos arrollando las civilizadas tierras del sur gracias a unas armas terribles provenientes de un pasado mítico. Una amenaza invencible a la que deberá enfrentarse un pequeño grupo de personajes obligados a acudir a una fuerza igual de antigua,que sabe qué se esconde detrás de sus enemigos y cómo pararlos. Entre ellos destaca tegeus Cromis, protagonista central de "La ciudad pastel", más poeta que guerrero, sin demasiados deseos de coger el mando al que su reina le ha destinado y con una serie de rasgos crepusculares que le hermanan con héroes creados por Moorcock como Dorian Hawkmoon o Corum Jhaelen Irsei. No obstante “La ciudad pastel” no se limita a ser una buena copia sino que, en la que se puede considerar su opera prima, Harrison realiza una propuesta estética bastante original. Frente a los habituales mundos medievales con una fuerte influencia nórdica, encontramos un mundo futuro que ha perdido cualquier referencia de su pasado y que recuerda levemente a los cuentos de La Tierra Moribunda de Jack Vance. Sin embargo, frente a su colorismo exhuberante y una visión un tanto naif, Harrison exhibe ya su peculiar gusto por los ambientes opresivos, la corrupción de la naturaleza, la degeneración… a la vez que explora el uso que el hombre hace de la ciencia y la tecnología. Algo que ha explotado posteriormente en su obra y que, por ejemplo, es fundamental en sus dos últimas novelas: Luz y Nova Swing. Junto a la novela se recopilan tres relatos de cuidada factura. Entre ellos es el que abre el libro, “Caballeros de Viriconium”, el que estimula más aviesamente la imaginación del lector. Se nota que está escrito años más tarde de “La ciudad pastel”, en un momento más maduro, pues se aproxima de una forma menos convencional al corpus de la fantasía heroica, desde la sugerencia más sutil. “Señores del desgobierno” y “Grandes y extraños pecados” redondean un libro al que solo se le puede echar en cara que no contenga todo el material de Viriconium en un único volumen. Quizás si Bibliópolis hubiese reunido los tres libros que ha publicado en uno solo –lo que se conoce en inglés como Omnibus– la suerte de la serie habría sido distinta. Una pena, porque los libros individuales salen algo carillos y disuaden de acercarse a una de las obras de fantasía más personales escritas en las últimas décadas. Título: Caballeros de Viriconium A la venta en la tienda de Cyberdark Ficha en la web de Bibliópolis Reseña de David Quirós Nuño en Cyberdark |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|








No obstante “La ciudad pastel” no se limita a ser una buena copia sino que, en la que se puede considerar su opera prima, Harrison realiza una propuesta estética bastante original. Frente a los habituales mundos medievales con una fuerte influencia nórdica, encontramos un mundo futuro que ha perdido cualquier referencia de su pasado y que recuerda levemente a los cuentos de La Tierra Moribunda de Jack Vance. Sin embargo, frente a su colorismo exhuberante y una visión un tanto naif, Harrison exhibe ya su peculiar gusto por los ambientes opresivos, la corrupción de la naturaleza, la degeneración… a la vez que explora el uso que el hombre hace de la ciencia y la tecnología. Algo que ha explotado posteriormente en su obra y que, por ejemplo, es fundamental en sus dos últimas novelas: Luz y Nova Swing. 


