Siembra de tinta

Siembra de tinta

Siembra de tinta

En ocasiones nos encontramos libros con una cuidada edición que supone un valor añadido a la obra. Baste como ejemplo cualquier volumen de la colección Valdemar Gótica. Si además a la calidad del continente se une un buen contenido, dicho libro se convierte en una de las joyas preferidas de nuestra biblioteca. Lo que rara vez ocurre es ver al autor o autores participando de forma activa en la edición, colaborando con el ilustrador editorial para encontrar la portada más idónea, aconsejando e incluso aportando los textos de contraportada,… consiguiendo que ese libro tenga la impronta del creador en todas las facetas del mismo. Esta especial circunstancia es la que convierte a Siembra de tinta en una rara avis en nuestro mercado editorial nacional. No sólo estamos ante una antología de microrrelatos fantásticos, sino ante una apuesta estética, gráfica y literaria; la concepción del libro como medio transmisor y objeto de arte. No en vano ha ganado el III Premio de narrativa Mago Merlín.

La antología se divide en tres pequeñas antologías de microrrelatos fantásticos y de terror separadas por autores, todos ilustrados por Felideus o Jezabel Rodrigo. En la primera parte la fuerza descriptiva de Felideus nos sumergirá en su galería de monstruos y seres imposibles, consiguiendo que no nos resulten extraños e, incluso, que sean creíbles. Pese a los horrores descritos en microrrelatos como “Hasma” o “Siembra de tinta” consigue que de ellos emane la belleza.

En la segunda parte de Siembra de tinta seremos acribillados por el lenguaje directo y sin concesiones de Javier Esteban Gayo. Constantemente nos veremos sorprendidos por una o más vueltas de tuerca a las escenas y episodios que nos narra, consiguiendo con micronarraciones como “La señora” o “El noble arte de la venganza” que se claven en nuestro hipotálamo más de lo que desearíamos.

Y, por último, la capacidad evocadora y onírica de María Isabel Rodríguez hará que nuestros sentidos se embriaguen del horror del lado más oscuro de la fantasía. Además nos hará revisitar personajes de los cuentos infantiles clásicos tales como el cocodrilo que cercenó la mano del Capitán Garfio, el gnomo guardián del tesoro más fantástico o las clásicas brujas. Pero desde una perspectiva nada naif, más siniestra.

Tres maneras de entender y abordar el microrrelato fantástico. Tres universos personales que se complementan, se superponen y a la vez se contraponen. Pero hay algo que une a todos ellos, un denominador común que se percibe en toda la obra: la pasión, el amor y el respeto por este género. Y desgraciadamente eso sí es una rara avis.

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