La hipótesis Saint-Germain, de Manuel Moyano

La hipótesis Saint-GermainHay libros que, cortos para lectores con un bagaje, no me importaría nada que se hicieran un hueco entre tanto bestseller estúpido. Esas narraciones sin el más mínimo sentido sustentadas sobre cimientos de goma eva que, por encadenar varios misterios en sus primeras páginas o poner de protagonista a un dios de la noche del trivial, concilian una atención que ni de lejos llegan a consumar en unos desarrollos y desenlaces inconsistentes si hay suerte, incoherentes un 90% de las veces. En La hipótesis Saint-Germain Manuel Moyano se viste el mono de escribir una de estas novelas fórmula y relata lo que durante muchas páginas se asemeja a un thriller pseudo-esotérico-sobrenatural, de esos que invitan a establecer un cordón sanitario en su perímetro.

Así, el editor de una revista prima hermana de Más allá o Año cero, Daniel Bagao, cuenta en primera persona cómo se ve empujado a una loca investigación en pos de un millonario que podría llevar vivo varios siglos. El susodicho habría estado involucrado en algunos de los avances científicos y tecnológicos más relevantes de nuestra historia reciente: la carrera espacial, la teoría de la relatividad… Mientras desgrana sus pesquisas, empujado por un seguidor de su revista con ínfulas que le lleva a quebrantar sus más arraigadas convicciones, su personalidad cobra relieve. Detrás de una fachada de respetabilidad se vislumbra a un cínico consciente de su condición; un tipo machista, ligeramente clasista y bastante ambicioso únicamente preocupado por las consecuencias de sus actos cuando es su acomodada existencia la que puede verse afectada.

Bagao pasa por ser el único personaje de entidad en La hipótesis Saint-Germain. El resto de “nombres” a su alrededor, ya sean los inevitables colaboradores en las investigaciones o los agentes del objeto de su búsqueda, apenas superan lo anecdótico. La trama, un tira tira del hilo sin complicación basado en gente que descubre una sucesión de evidencias que parecen apuntar en una dirección, no necesita de más. Sí puede surgir una cierta sensación de vacío si los pequeños descubrimientos y reveses no terminan de enganchar. Es más, esta línea argumental apoyada al 120% sobre las pequeñas inflexiones que alumbran nuevas aristas en su protagonista y la curiosidad sobre cómo se resolverá el enigma, termina estirada e invita a pensar en una génesis como novela bastante más breve.

A la hora de plantear la revelación en las últimas 40 páginas, el autor de El imperio Yegorov o El abismo verde se apoya en un giro que implica un cambio en el narrador y su registro. Bagao se mantiene en el centro, pero la perspectiva se aleja de su mirada para tomar una visión general y, mediante un artificio, dar la palabra a su adversario. Un juego de manos que también afecta a la temática de La hipótesis Saint-Germain. Con un camino que recuerda (desde la distancia) al tomado por César Mallorquí en el último tercio de La isla de Bowen, Moyano resuelve el misterio apoyándose en los recursos de la ciencia ficción más clásica. Sin sacarse conejos de la chistera, amalgama una serie de recursos cotidianos en este género y, dejando de lado alguna incongruencia, ata una explicación.

Enlazando con lo que comentaba al inicio, La hipótesis Saint-Germain es una novela escrita con una cierta elegancia y pequeñas transgresiones que la rescatan de lo peor de la fórmula sobre la que se sustenta. También, más allá de su narrador y el desenlace, la carencia de otros elementos destacables la convierten en un artefacto narrativo simplón más adecuado para un lector ocasional habituado a satisfacer su reto lector de cada año con los cuatro o cinco bestsellers de la temporada.

La hipótesis Saint-Germain (Algaida Ediciones, 2017)
Rústica. 280pp. 20€
Ficha en la web de la editorial

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