Antrópica, de Alberto Moreno Pérez

AntrópicaEgo es un ser de apariencia humanoide que despierta en medio de una llanura. Nada sabe de su existencia previa ni del lugar al que ha sido arrojado pero alberga las nociones básicas para comprender la información que le llega a través de sus sentidos. Empujado por un deseo irrefrenable por avanzar en una dirección determinada, la pulsión, recorre un paisaje cuyas formas parecen reducidas a la mínima expresión. Lleno de curiosidad, descubre llamativas estructuras y criaturas cuya imagen está relacionada con la suya. Apenas le retrasan unas inoportunas pérdidas de conciencia que se repiten a intervalos regulares.

¿Quién es Ego? ¿Qué es ese espacio por el cuál se mueve? ¿Cuál es la naturaleza de los seres que salen a su paso? ¿De dónde surge esa afán-guía? La primera mitad de Antrópica alumbra este escenario de textura minimalista mediante los ojos de esta criatura. En su descripción tiene un peso especial la faceta objetiva del paisaje. Los tamaños, las distancias, las cualidades de los materiales, el tiempo entre apagados… se traducen en virtud a las unidades que domina Ego. Fundamentalmente él mismo. Mientras, sus conocimientos sobre la realidad física dan pie a algunas hipótesis cuya viabilidad comprueba por el más elemental proceso empírico. Este enfoque, coherente con la esencia del narrador y su mundo, establece las primeras barreras a superar: conectar con un personaje con un discurso desapasionado, muy apegado a sus percepciones objetivas; disfrutar de su periplo a través de un espacio tan desnudo; la ausencia de conflictos internos. Toda la tensión se fía a las novedades detrás de cada recodo y los daños que sufre o puede sufrir. Porque su cuerpo padece las consecuencias de caídas, golpes, acciones desesperadas y alguna que otra amenaza externa. Al llegar al ecuador, un suceso termina por agotar el punto de vista de Ego y abre Antrópica a dos nuevos planos. Primero uno en el cual dos personajes dialogan entre sí seguido de otro donde uno de ellos retoma la narración en primera persona. Tanto la conversación como el testimonio encadenan las revelaciones pertinentes para desentrañar el gran misterio y conducir la historia en una nueva dirección. Un camino donde esta vez lo emocional se acerca a lo, digamos, intelectual.

Alberto Moreno PérezEsta secuencia muestra la perspicacia de Alberto Moreno Pérez. Lejos de encasillarse en una visión tan limitada, dada la imposibilidad de trasladar la información necesaria para la composición de lugar, introduce nuevos elementos que alientan la curiosidad. Asimismo es de agradecer un marco especulativo no muy habitual en la ciencia ficción escrita en España que da brío a Antrópica. Lo que no tengo claro es si todo ello es suficiente como para mantener la atención.

Esta breve novela es presa de sus condiciones iniciales y de contorno. El mundo exiguo y un relato eminentemente descriptivo pueden resultar agotadores, más cuando el narrador utiliza por imperativo categórico un lenguaje tan plano. Esa coherencia, más necesaria si cabe a la hora de escribir ciencia ficción, puede estar reñida con el atractivo del texto. El mencionado giro desplaza la peripecia por los mismos paisajes, con un mayor grado entendimiento y algo más de intensidad. Pero la desconexión del lector puede haber llegado a un grado que ni siquiera bajo esta perspectiva Antrópica puede fascinar lo suficiente. Desde esta apreciación, tanto puede atraer al interesado en el vuelo conceptual de la historia como extenuar a los que disfruten de otros aspectos como la sugerencia del escenario, los personajes complejos, los grandes conflictos o una prosa más elaborada.

Cabe destacar el buen trabajo de El Transbordador, una editorial pequeña que está apostando por publicar literatura de ciencia ficción escrita en España. El formato es cuidado, el texto agradable de leer, la imagen está ajustada al contenido y el precio resulta competitivo. Apenas el logotipo de la editorial, más propio del distintivo de una página web, desentona en el pulcro acabado del volumen.

Antrópica (Ediciones El Transbordador, 2017)
Rústica. 190pp. 16€
Comprar en Hombrecillos verdes

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