El día antes de la revolución, de Ursula K. Le Guin, con ilustraciones de Arnal Ballester

El día antes de la revoluciónDe la docena y media de relatos que formaban Las doce moradas del viento dos se han convertido en los más conocidos y valorados de Ursula K. Le Guin: “Los que se marchan de Omelas” y “El día antes de la revolución”. De hecho el primero se ha aupado hasta una posición indiscutible entre los mejores cuentos de ciencia ficción, una narración estudiada y discutida desde múltiples perspectivas tanto por su escritura como las lecturas que propicia. Mientras, el segundo se ha visto parcialmente eclipsado por ese éxito y el de Los desposeídos, la novela donde Le Guin plasmó la utopía basada en el pensamiento de la protagonista del relato: Laia Asieo Odo. Un desequilibrio injusto tal y como da fe la excelente edición ilustrada por Arnal Ballester para Nórdica Libros.

De todas las Odos posibles, para contar El día antes de la revolución Le Guin se detiene en una al final de su vida. Avejentada, convaleciente tras haber sufrido una embolia, enfrentada a un presente con el que ya no puede lidiar y unos recuerdos que le acechan desde cada rincón. Un narrador omnisciente la sigue una mañana desde su despertar y deja al descubierto retazos de pensamientos y sensaciones. Imágenes de su cuerpo para afirmar sus estados físico y psicológico; brevísimos apuntes de su filosofía y su lucha por llevarla a la práctica; fugaces recuerdos de su estancia en prisión, uno de los nexos con las pérdidas sufridas en una vida entregada a conseguir un sistema social más justo; su visión de la comuna donde vive junto a otros anarquistas y se siente un poco un vestigio. Gracias a esta construcción con trazas de flujo de la conciencia, se integran en paralelo las diferentes caras del personaje. Su encaje, la amplitud alcanzada por este retrato con una economía narrativa incuestionable, se convierte en uno de los grandes valores de El día antes de la revolución. Pero no es esta la faceta que más me atrae.

Como activista de la revolución que sacudió la ciencia ficción anglosajona a finales de los años 60, en estas páginas hay más que un cuidado formal acorde a la exigible. Le Guin se aproxima al revolucionario cuyas tesis terminan (o no) triunfando, desde dos perspectivas que le dan una nueva dimensión: el ya mencionado tratamiento del mundo interior de la protagonista y una perspectiva ajena al triunfo en una dialéctica muy próxima a la de la derrota. Le Guin construye una heroína en un marco más cercano al de la lucha real por los derechos sociales o los de la mujer a finales del siglo XIX y comienzos del XX que al visto en las revistas de ciencia ficción durante las cuatro décadas anteriores.

Cementerios y fosas

Esta conexión se realimenta con la excelente edición ilustrada por Arnal Ballester para Nórdica. Ballester sitúa figuras del anarquismo (Emma Goldman, Errico Malatesta, Paul Goodman, Salvador Puig Antich) en imágenes icónicas del movimiento obrero, y enriquece la lectura al alentar esta interpretación. La inclusión de la propia Le Guin, sentada en una marquesina mientras Bakunin pasea delante suyo camino de la huelga, justo después que Laia Odo haya pronunciado su despedida (ese triste “¿Mañana? Ay, mañana yo no estaré aquí”), relaciona de manera indefectible a personaje y escritora, y acrecienta el vínculo entre lo vivido por Odo y lo logrado por Le Guin a través de la literatura. Una vida entregada a contar historias, tejer vidas con los mecanismos de la ficción, introducir en sus lectores las semillas destinadas a acercarnos a su cosmovisión. Hacer la revolución e ir a Anarres ya es cosa nuestra.

En este acercamiento político y vital está el tremendo valor añadido de la edición de Nórdica. Pocas veces una narración tan polisémica y, a la vez, íntima había lucido así. Si gustan las ediciones ilustradas con intención, se es fan de la autora, interesa una ciencia ficción comprometida en lo social o lo político o, simplemente, se quiere descubrir este grandísimo relato, este libro es una opción infalible. E ineludible.

El día antes de la revolución, de Ursula K. Le Guin. Ilustrada por Arnal Ballester (The Day Before The Revolution, 1974)
Nórdica Libros, 2016.
Traducción de Enrique Maldonado Roldán
64 pp. Tapa dura con sobrecubierta. 18€
Ficha en la web de la editorial

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