La saga de los Marx, de Juan Goytisolo

La saga de los MarxMi llegada a La saga de los Marx tuvo dos causas: por una parte, la concesión del Premio Miguel de Cervantes a su autor, Juan Goytisolo; por otra, la recomendación de Juan Francisco Ferré en un seminario al que asistí. Según Ferré, este es uno de los grandes libros del autor, novela clave en el salto a la modernidad de la literatura española.

Esta extraña obra muestra una sociedad en la que Marx y otros ideólogos y filósofos siguen vivos, testigos de la caída de la Unión Soviética y toda revolución comunista ante el auge del capitalismo. Sin ser parte activa de los sucesos actuales, son conocidos por los ciudadanos y sufren los reproches y las burlas de la sociedad y los medios de comunicación. Marx, Bakunin, Hess, Anselmo Lorenzo, Wilhelm Wolff, Sartre u Orwell tienen voz o un cameo por el libro.

La temporalidad y el ángulo narrativo varían a lo largo de su extensión; lo metaliterario se confabula con la ficción y la parodia para mostrar una perspectiva desengañada y con toques absurdos. Junto a esta realidad también se intercala la narración del mismo Goytisolo mientras trata de escribir la obra y busca el modo de vendérsela a unos editores incapaces de ver el porqué del empeño del autor o el modo de publicarla. Los saltos temporales e hilos narrativos se mezclan y llega el momento en el que son los mismos personajes quienes a veces visitan en persona al autor. A todo esto también se debe sumar la maquetación distinta, sin respetar la tabulación a principio de cada párrafo, con un uso caprichoso de las mayúsculas, y capítulos que son collages de noticias y reflexiones.

Publicada en 1993, justo un siglo después del fallecimiento de Karl Marx, la novela obtuvo una gran repercusión en el extranjero. Creo que el mismo autor sabía que esta clase de obra no podía triunfar en esa España, lo mismo que tengo la impresión de que tampoco lo haría en la actual. Aunque el buen número de los lectores que durante la última década han encontrado acomodo en las obras de DeLillo o Gaddis pueden hallar en ella sorpresa y gratificación.

Este es un libro escondido y tal como dice Ferré: “fundamental de la literatura española que anticipó el nuevo siglo”. La provocación y lo revolucionario de sus intenciones no se muestra en el uso de los excesos sintácticos ni personajes llevados al límite, nace de una meditada estructura que busca por igual el artificio literario como la profunda reflexión por parte del lector. Como dijo Goytisolo respecto a la literatura:

No se trata de poner la pluma al servicio de la causa, por justa que sea, sino de introducir el fermento contestatario de ésta en el ámbito de la escritura. Encajar la trama novelesca en el borde de unas fórmulas reiteradas hasta la saciedad condena la obra a la irrelevancia.

Su lectura debe partir desde un prisma alejado de prejuicios ideológicos. Aquí no hay un proselitismo político, sino una mirada crítica a todos los temas que aborda. Las observaciones más sesudas en lo político no resultan complicadas a un lector capacitado y la mano del autor arrastra con maestría por los niveles de la narración.

Juan Goytisolo

El juego narrativo y tan postmodernista de La saga de los Marx es inquietante y abrumador. Goytisolo es ambicioso y sabio. Su intelectualidad se intuye tras el telón, pero decide no mostrarla en la obra. En deferencia a otros autores que escriben para los demás pero siempre señalando a sí mismos; aquí, donde tal y como hemos dicho se encuentra el mismo autor en la narración, no hay un anuncio del yo, sino un reflejo de la historia del siglo XX y la muerte –quizá asesinato- de ideologías que alcanza a todos los niveles.

Jonathan Lethem ha hablado en alguna ocasión de la soledad a la que se ven conducidos muchos intelectuales en Estados Unidos; cómo los más participativos en ideas políticas alejadas del capitalismo y el liberalismo se ven abocados a divorcios y vidas solitarias. En La saga de los Marx el mismo Karl Marx pasa sus días solo, yendo al Museo Británico, señalado y ridiculizado como ideólogo y hombre de familia. Mientras, hoy, Goytisolo vive en Marrakech y, quitando contados reconocimientos, su obra más allá de Señas de identidad parece dirigirse hacia un acomodo minoritario similar al que sufren los libros de Max Aub.

Esta es una novela desencantada escrita por un autor español, exiliado y autoexiliado, alejado de los focos más mediáticos y que no busca rendir cuentas ante nadie. Un suicidio literario que merece un mayor reconocimiento en la actualidad y que los buenos lectores deben buscar en la agradable edición de Galaxia Gutenberg.

Por eso creo que esta obra debe ser recuperada, tiene más alicientes para ser leída que los escritores con poses revolucionarias llenas de fogueo y falsa provocación que tanto parecen llamar la atención de muchos. Roza la maestría. En caso de seguir olvidada, en algún momento volverá, pues la obra lo merece, y tal como citó Goytisolo a Manuel Azaña en la ceremonia del Premio Cervantes:

Una cosa es la actualidad efímera y otra, muy distinta, la modernidad atemporal de las obras destinadas a perdurar pese al ostracismo que a menudo sufrieron cuando fueron escritas.

La saga de los Marx (Galaxia Gutenberg, col. Rústica digital, 2013; publicada originalmente en 1993)
Rústica. 192 pp. 14.50 €
Ficha en la web de la editorial

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